VIRGO 31 ENERO
Virgo, bájale dos rayitas a tu lengua porque últimamente andas diciendo cosas que no necesitas decir y metiéndote en asuntos que no te corresponden. No todo lo que sabes debe salir de tu boca, aunque tengas razón. A veces el silencio evita problemas, chismes y pleitos innecesarios que después son difíciles de componer. Recuerda que no toda la gente sabe manejar la verdad y luego te voltean la tortilla.
Este cierre de enero viene cargado de insomnio, pensamientos raros antes de dormir y recuerdos que aparecen justo cuando apagas la luz. No te atormentes tanto, lo que fue ya fue y lo que no se dio, por algo no se dio. No te castigues pensando en el hubiera, porque eso solo genera ansiedad, cansancio y mal humor al día siguiente. Procura descansar mejor, tomar agua y alejarte del celular antes de dormir.
Traes una lucha interna muy fuerte entre lo que quieres y lo que crees que debes hacer. Como buena alma responsable, muchas veces te olvidas de ti por cumplirle a todos. Ya estuvo suave. No eres robot ni salvavidas emocional de nadie. Aprende a poner límites sin sentir culpa, porque quien te quiere de verdad entenderá tus tiempos y tus decisiones.
En el trabajo y el dinero, vienen oportunidades interesantes, pero necesitas creer más en ti. Deja de pensar que no eres suficiente o que alguien más lo hará mejor. Tú tienes disciplina, inteligencia y una capacidad enorme para resolver problemas. Si otros pudieron, tú también. No te minimices ni te frenes antes de intentarlo.
Habrá días donde despertarás con el ánimo por los cielos y otros donde ni ganas de levantarte tendrás. Es normal. No te exijas perfección todo el tiempo. Avanza aunque sea lento, pero no te detengas. Cada pequeño paso cuenta y a final de cuentas suma.
En el amor, deja de analizar tanto cada palabra y cada gesto. No todo tiene doble intención. Si alguien quiere estar contigo, se nota. Y si no, también. No mendigues atención ni te quedes donde siempre eres la segunda opción. Este final de mes te invita a cerrar ciclos emocionales que ya cumplieron su función.
L Cuida el estómago, los nervios y la alimentación, porque el estrés se te va directo al cuerpo. Aprende a soltar, a reírte más y a no tomarte todo tan personal. La vida no es tan seria como a veces la pintas.
Enero se despide dejándote una lección clara: confía más en ti, habla menos de lo ajeno y trabaja más en tus sueños. Lo que viene para febrero promete estabilidad, pero primero debes creer que mereces todo lo bueno que estás por recibir.
